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martes, 17 de octubre de 2017

Un día para recordar...









Como te conté la semana pasada, estamos buscando buenas sensaciones de cara a la Ride Sierra Nevada MTB, y la verdad es que este domingo nos hemos venido arriba...en todos los sentidos.

Chicos, en algún momento deberíamos de buscar las sensaciones subiendo... o nooooo jajajajaja.

En principio íbamos a salir Edu, Pepe, Gilo y servidor (Algecireño) peeeero ha empezado a animarse la peñita endurera, de la que estos cuatro formamos parte, y Carlos dijo de apuntarse. Luego Hugo y Emi se enteraron que volvíamos a salir con remonte y se apuntaron, junto con Alex, pero ya no había plaza en la furgoneta de Antonio, pero eso no fue problema, Carlos le hizo el lío a su chica (Olga, que vale más que un potosí) y esta les hizo los remontes a Alex y Emiliano en la furgoneta de aquel.

A las nueve nos recoge Antonio en el CC Serrallo, cargamos las burricletas. Carlos y Edu se subirían en La Zubia. Allí nos encontraríamos con Emi, Alex y Olga. Tras esta fotillo nos ponemos en marcha. Nos espera mucho Rock&Roll...









El sendero por el que empezaríamos hacía años que no lo hacía, y me apetecía mucho. Es bastante más apretao de lo que lo recordaba.















Tras subir, descargamos las cletas y nos pusimos en marcha. Pedaleamos un poquito de pista y en veinte minutillos le metíamos mano a un divertido tramito con bastante arena. Extrañamente Edu no se lo conocía. Un placer enseñarle algo a este tío, en su territorio. 









Terminado este terreno nos metemos en pista umbría p´riba. En diez minutos llegamos a la cabeza del sendero, y tras una fotillo nos organizamos en fila india y le tiramos. Edu manda. Al principio hay mucha roca pequeñita, luego el senderillo va entre pinos; sube y baja hasta que comenzamos a bajar, bajar y bajar. 








El primer sitio chungo es en curva de izquierdas y con mucha roca, pero antes volaríamos alguno que otro tranco. Se estrecha bastante, y los peraltitos te van lanzando, y como baja y sube pues no paras. La peña va disfrutando un montón, se les va oyendo. Bueno a todos menos a Alex, es el mudito del grupo jajajaja. 

Me he colocado detrás de Edu, y donde mete la rueda él, voy yo y así tokiski. Creo que detras llevo a Carlos. Ufff que presión delante y detrás, pero como sarna con gusto no pica...

Hay varios trancos complicados, pero uno de ellos es la leche. Estas bicis te facilitan mucho todo, al menos a mi, y voy salvando uno tras otro. Ya no me acordaba de lo este sendero te exige, pero es mucho lo que te da.










Terminamos con la adrenalina saliéndonos por las orejas, y pedaleamos hasta llegar al circuito de descenso. Illo no paramos ni para ajustarnos las gafas, parecía aquello de "el último paga..."

Elegimos la bajada DH. Yo la he hecho varias veces, pero salen tantas vereas por todos lados que me vuelvo loco. Voy detrás de Emi. A este le da igual equivocarse de verea. Tiene una velocidad de reacción descomunal, así que le doy hueco, y menos mal, porque se ayudó de un pino para corregir su trayectoria, apoyando el cuadro en el pino, y sobre la marcha se metió en la verea de nuevo. Como dice Edu, es un gato. Si soy yo, me sacan en ambulancia...

Como te puedes imaginar, no fue el único que se salió de trazada, ni el único que se comió algún pino, con lo que de pronto ya no ibas detrás del que empezaste. Una locura. En una de estas, y tras pasar un tranco al que le llamo "La cascada" (imagina cómo es...) Edu se para en seco. Me pienso que se ha quedado para reunir a la peña, y continuamos Pepe, Emi y yo. De pronto Emi deja de seguirnos, no se porqué. Cuando llegamos abajo Edu nos cuenta que reventó la cámara, y tuvo que parar. Menos mal que Carlos andaba por allí y le ayudo, porque la mano aún no la tiene muy bien.

Olga y Antonio ya estaban preparados para recogernos. Todo el mundo está como loco, y a nadie le ha pasado nada reseñáble, así que cargamos y volvemos a subir, pero esta vez nos dejarían en el Canal de la Espartera. Subimos un poquito. Como a Emi le dio por ir haciendo el caballito, pues eso...tolmundosanimó. 















































Unos con más destreza que otros, para que te voy a engañar, pero eso en la foto no sale jajajaja.









Paramos para hacernos una foto, que ya es un clásico, pero innovamos... 









y una panorámica que fue una hartá de reír hacerla




Luego bajamos una riquííííísima trialerita. Yo me quedé el último; quería disfrutar de ver el grupo bajando. Me tengo que comprar una de esas máquinas que le das la orden por voz, y te saca las fotos. La imagen de este grupo de bikers bajando, con el colorido que hacemos en contraste con el campo, y vista desde arriba es realmente chula. Cuando pedaleo trato de vivirlo todo. La verea y su dificultad, los sonidos del campo, de la bici que te sigue o del grupo, los colores, los olores; no solo disfruto del ejercicio.










Terminada la trialerita, vamos a por otra bajada. Esta vez haríamos la enduro. Los comienzos son los mismos. Ni dios se para y le tiramos como si no hubiera un mañana. En un momento dado (ni idea de cuando ni donde) abandonamos el DH, y adentramos en la enduro. Yo me limito a seguir al que tenga delante jajajaja. Unas veces es uno y otras otro, depende de si me salgo yo o el de delante...









Esta pista es más dura para la bici y el físico; tiene muchísimos virajes, peraltitos, roqueo y saltos. Unos simples, otros dobles, unos más largos que otros, e infinidad de pinos, todos la mar de cerquita. Es un no parar y a bastante velocidad. Pepe también se lo conoce bien, así que me coloco tras su rueda. Va to loco er gashon, se nota que se la sabe. Como somos más o menos iguales (bueno él es mas feo...) su velocidad me vale de referencia para los saltitos, a los que hoy les meto sin piedad. Lo digo porque en otras ocasiones no les he tirado. En un momento dado se me sale la cadena y tengo que parar, pero por delante le pasan cosas a otros, que provoca que se paren; nada que lamentar. Arreglo el tema y me alcanza para pillarles.





















Vamos a llegar a un tranco complicadete y Pepe se ofrece a grabarnos, así que se pone debajo y nos graba, pero antes de llegar algún sustillo se llevó nuestro "camaraman" Salió ileso ¡vivan las rodilleras y las coderas! No me extraña nada de lo que pase, esto es tremendo por sí solo. Si vas con un par de amigos es divertido, pero si vas con esta panda de locos, esto es....pues eso, una locura muy muy divertida.








 






 La verdad es que las grabaciones no hacen justicia al tranco, así que no las pongo. Es más de lo que parece, aunque a  Emi y Gilo si se les ve un bonito vuelo. Emi le tiro por donde todos, pero es que "el gato Emi" vuela haya salto o no. Gilo eligió el sitio más chungo, está indomable...










  Después conectamos de nuevo con el DH y sus saltitos. A los dobles no le tiré, pero si a los demás, y la verdad es que me vi bastante cómodo, más que nunca. 

Al llegar al final, ya metidos casi en La Zubia, Edu nos llevo por un par de sitios en los que volamos bastante. La peña flipo de los vuelos, y yo ni te cuento... 

En principio habíamos terminado lo previsto pero Pepe, Gilo, Edu y yo queríamos un poco más, así que hicimos un tercer remonte. Ni Emi, ni Carlos, Hugo y Alex, cada uno por sus motivos, pudieron apuntarse, así que cargamos bicis en la furgo, y volvimos a subir. 

La que se perdieron chicos...!!!








La bajada en cuestión no la había hecho nunca. El comienzo es pista, de bajada y de subida. Gilo demarró subiendo y se llevó el puerto. Luego nos dejamos caer a la derecha, justo donde está la foto de arriba.

Bajamos más pista y senderillo de bajada. Este lo he hecho de subida y es duro hasta decir basta, pero de bajada es divertida, muy divertida. Zigzaguea mucho, has de ir atento porque a la derecha tiene mala caída. Es rápido, las curvas están peraltadas y te lanzan. 

Al terminarlo subimos un poco de pista y acabamos en un cortijo. Allí había una fuentecilla en la que bebimos y bebimos, y una simpática chabala, que estaba entrenando para una carrera de trail, nos hizo una fotillo.









Salimos del cortijo y me dice Edu, con esa cara de niño malo que pone: "ven ven que ya verás" maemiahondeiremos... aprieto, y tras de mi los Pepe y Gilo, pero ellos no sabían porqué vamos atoahostia. Edu, sin avisar, se va a la izquierda y le metemos a un salto. Bueno, no es exactamente un salto, mas bien es un tranco. Tienes una buena caída desde la pista al aparcamiento del cortijo. 

Este Edu no tié remedio... Después, a la derecha, nos mete por una verea de locos, y a la velocidad de los locos vamos tras su rueda. Hay de todo: roquitas, saltitos, peraltes y pinos, muuuuchos pinos. 

Llegamos a la cueva del Gato. Edu se para sobre la cueva, baja de la bici y sale corriendo a ver algo, le sigo y veo lo que quiere que hagamos. Volvemos y Gilo me dice "porqué traes esa sonrisilla Luis" no le contesto...nos subimos en las cletas y dice Edu "venga vamos mejor por aquí" y en vez de hacerlo por donde siempre, nos tira por encima de la cueva, por un trankakodelalecheketecagaporlapatabajo. Lo salvamos como buena mente pudimos, no te engaño (nos faltó inercia) pero sobre la burricleta eh!!! aunque con algún daño colateral de alguno jajajaja. La próxima vez lo haremos mucho mejor Edu!!!

Pero ahí no quedó la cosa. Volvemos a coger velocidad, y el muy canalla no dice nada pero cuando llega a la altura de otros trankos, a la izquierda, bloquea frenos y derrapa a la izquierda, y se tira por otro par de trancos. Bloqueo frenos, y hago la misma maniobra aunque con menos control claro, no sabía lo que pasaba, pero no se nos escaparon, aunque por poco jajajaja. Mira que es travieso este cuarentón...

Durante la última parte que te he contado se oía al Gilo decir "pero ahondevamossssss" y al Pepe "No busques más trankos loco, que el día ha ido muuuubiennn!!!! jajajajaja, y no les faltaba razón, el día ha ido increíble. 

La ruta (otra ruta "My friend") ha sido tremenda; a este ritmo se le van a acabar a Edu las propuestas, aunque alguna cosita hablamos para un futuro ¿eh Edu? 

Nadie se ha hecho pupita, y para remate, tooooodo esto lo he hecho, además de con mis "habituales" con peñita con la que hacía tiempo que no jugueteaba. Un placer chicos teneros de vuelta!!!
      
Nos fuimos al bar de una amiga de Gilo, Ladelbar, a bebernos una cervecilla. Si, lamentablemente hoy sooolo pudo ser una. Son más de las dos, y no da la cosa para más. De matripuntos andamos listos ¿verdad Pepe?

Ha sido una pasada de día, de verdad amigos, gracias!!! 

Antes de llegar a casa, lave bien mi burricleta, y la deje a buen recaudo...descansando junto a mi.









Si te ha gustado la crónica, no me importa nada que me lo digas jajajaja, y si te apetece apuntarte a una de estas, pues me lo dices también. Ah! eso si, algún tornillo te tienes que dejar en casa...


  

sábado, 14 de octubre de 2017

Dos jornadas de puro MTB Granadino









Tenemos muy cerca una cita en Guejar Sierra; una cita de corte endurero "Ride SierraNevada MTB" y hay que ir buscando sensaciones para el evento, y de los dos dias que hoy te cuento, extraemos buenas conclusiones. Te cuento.

El domingo pasado nos fuimos a hacer una ruta "My friend" Estas son rutas muy exigentes, pero en las acabas con una gran sonrisa de oreja a oreja. El gran promotor de ellas es nuestro amigo Edu.







Quedamos sobre las nueve y media en una cafetería cercana al campo de fútbol. A la mayoría de los que vamos les va bien ese meeting point. Yo me adelanté un poco, y di cuenta de un buen desayuno, no sea que me de un pajarón...Este Edu no es de fiar...

Aparecieron Pepe y Gilo, y yo ya había desayunado, así que nos pusimos en marcha; a Edu le recogeríamos cerca de su casa. Hasta llegar a recogerlo, el bueno de Pepe nos fue contando sus recientes experiencias. Acaba de unirse al club de los papas, y eso es otra dimensión jajajajaja. Que si nació con .....kg y ....cm, que si come como si no hubiera un mañana, que si duerme más que él...en fin, y como er gashon no calla, pues un no parar de entrañables historietas de padre. 

Llegamos a la altura de donde estaba Edu y comenzamos a subir. Es su territorio, y él decide por donde vamos, pero el roqueo que nos espera más adelante tiene tela, así que le pedimos que la subida no nos reventará el roqueo de luego, y se portó. 

Terminando de subir, nos encontramos con un grupo de endureros, entre los que se encontraba nuestro amigo Fede, con su flamante e-Bike y David, lector y amable crítico de mis semanales crónicas en este blog, al que personalmente no conocía, y hoy salude y agradecí que me leyera. Siempre es agradable que te hagan saber que ponderan algo que haces...








Nos hicimos esta fotillo y otras, y continuamos. Ellos iban a hacer una ruta diferente a la nuestra. 









Conforme nos acercamos a donde vamos, vemos que hay un ambientazo de coches que asusta, pero al adentrarnos en el área no era para tanto. Había un grupo de senderistas pateando el sendero que íbamos a hacer, otro buen grupako de montañeros haciendo un simulacro de lesión, en el que había que entablillar una pierna completa con los bastones. También había gente sentada, haciendo fotos y disfrutando del paisaje. 








Les saludamos, nos vestimos de Romanos (colocamos las protecciones) y comenzamos a hacer el sendero. 








Los comienzos son fáciles, pero se va complicando tanto tanto tanto que asusta, pero nos encanta esa sensación. La trialera va por la ladera del monte, como siguiendo su perfil, y al otro lado hay un tajo tremendo, con mumalakaida. Intercambiamos amistosos saludos con más senderistas, aunque sin perderle la cara al sendero. 

 
Vamos bien, a buen ritmo, y sorteando los trancos, (algunos realmente complicados) y demás accidentes naturales, que el camino nos va poniendo por delante; y no son ni pocos, ni fáciles de pasar. Unos de subida, otros de bajada. Mucha roca hubo que sortear y superar, hasta que uno de esos trankos cazó a uno de nosotros: voltereta de las buenas. La bici salió volando barranco a bajo hasta que chocó con una roca y empezó a dar volteretas en el aire, pero literalmente, hasta que un oportuno pino la parapetó, reteniéndola. Edu respiró tranquilo y se apresuró a por ella. 











 
Cómo sería el vuelo, que a mi colega le dio tiempo a levantarse, sacudirse el polvo, revisarse, levantar la mirada, y localizar el libre vuelo de su cleta... Mientras, Pepe y yo como enfervorizados, le gritábamos: "trankilo, trankilo illo, no te muevas, no te muevas!!!! Pensábamos que se podía marear al levantarse. A la gente normal, después un muslazo, pechazo, brazo y cabeza contra roca, le suele pasar...









"Hacía tiempo que no veía un buen leñazo; los mios los ven los demás jajajaja. 

Bajó, con unos de nosotros a por su bici, BUENA SEÑAL. Estaba allí abajo y más allá, en los confines de la tierra. La revisamos y no estaba para continuar la ruta, así que tras meterle una cámara ( se había reventado al volar) "arreglar/enderezar" el aro, que estaba hecho un ocho, y apretar unos radios, que le permitiera dar pedales sin que la rueda rozara con las vainas, decidimos darnos la vuelta.













Desandamos lo andado (impresiona más ver lo que hemos hecho en sentido contrario, que hacerlo) y dar por terminada la jornada ciclística, pero no le perdonamos a Pepe la "conviá" por su estrenada paternidad. 

Fuimos a ver a la amiga elfica de Gilo (Ladelbar, la Ladel para los amigos) que nos atendió, como siempre, de maravilla, y Pepe invitó...a mas de una ronda.








Como te decía al principio de esta crónica, estamos buscando sensaciones, o lo que viene siendo una buena escusa para apuntarnos al "Ride Sierra Nevada MTB" en su segunda edición. 











Había que quedar temprano, así que a las ocho y media nos recogía Antonio, con su furgoneta, a los pies del Serrallo. El día ha amanecido claro y ni rastro de las bajas temperaturas...










Cargamos las cletas y tiramos p´riba. Íbamos a hacer el circuito de Fuente Alta, y luego unas vías pecuarias que Edu controla.








La jornada de hoy jueves, festividad nacional, y de las "Pilares" (muchas felicidades!!!) hemos decidido que no vamos a dar pedales p´riba, así que llame a un amigo para que nos hiciera un par de remontes. Antonio se llama. 

A esta ruta se añadió Javier, endurero de pró que nos está poniendo los cuernos con flacas...(son bonicas pero no como las dobles) peeeeero como quiere hacer la carrera de Guejar Sierra y recuperar sensaciones, ha decidido apuntarse al plan de hoy.

Edu ha recuperado su "Maricruz", mientras le revisan la "voladora" Pepe consiguió arreglar sus frenos (está muy quemado con ellos, pero no diré la marca) y pudo venir, Gilo (ya no le pone pegas a nada) y un servidor (Algecireño) formamos el grupete de hoy.









No tardamos mucho en llegar y descargar. Enseguida nos metimos en el circuito. Está regularmente mantenido. Es una pena porque es realmente divertido. 








El sendero tiene mucho flow; es un simpático sube y baja que va esquivando unos enormes pinos. No ha caído una gota de agua ni de nieve, así que el terreno está muy seco, y hay un montón de pinochas y piñas (muy peligrosas) por todos lados. No pasa nada ( y si pasa se le saluda, que decimos en Cadiz) es parte del encanto del MTB. 

El final es duro, duro hasta decir basta, y el Pepe que duerme menos que su niño, no paraba de regañar; pero no era todo bajada!!! Gilo sales tú y aparece otro jajajajaja.

Conectamos con la vía. El comienzo zigzaguea entre pinos, pero es muy rápido. Tiene algunos trancos con su aquel que exigen, pero se hacen. El grupo va compacto, parecemos una serpiente; bueno más bien una culebrilla, somos cinco...

Dejamos esta parte relamiéndonos, y vamos en busca de la segunda. Esta es diferente, es roca pequeña y muy puñetera. Unas redondas y otras afiladas. Va de mal en peor la cosa, o de menos a más. Faltan ojos para buscar la trayectória, porque camino lo que se dice camino, nipalaskabras!!! Tranko chungo con curva a la izquierda y continuamos jugando. 

En algunas zonas hay que pedalear por la pared de las rocas, y ahí el taco lateral cumple...Es un no papar. Por atrás se oye al Pepe y al Gilo completamente alborotados, cada uno con sus ruidos jajajaja. Por delante un Edu al que me cuesta seguir, pero ahí voy. Es una gran rueda, y además su Santa por estos terrenos vuela, aunque la mía no se queda a la zaga.













Cuando crees que ya se ha terminado, tras una parte imposible, viene el último tramo antes de llegar cerca del Purche. Es muy juguetón, con el desnivel justo para llevar la velocidad adecuada, y dar un par de buenos vuelos. Tras esto cruzamos la carretera y vamos por un sendero por entre matorrales que me dejan bien señaladas las piernas y brazos. Y con esto acabamos esta bajada.

Continuamos por carretera 1,2km y nos dejamos caer por otro sendero.










Es un sendero muy muy exigente, pero hoy...

El terreno como te he comentado esta muy muy seco, las ruedas, horquillas y suspensiones hacen lo que pueden para que nos mantengamos en equilibrio, entre las cerradísimas e inclinadísimas curvas. Tiene un tremendo desnivel, me cuesta la misma vida meter mi bici (XL, y 27,5) pero el hecho de tener tierra y piedra suelta, en este caso, juega a mi favor. Bloqueo trasero y que siga la fiesta...



   
En un momento dado Edu nos pide que paremos, y nos enseña un hierro que sobresale de una roca, que seguramente en su tiempo aguantaría un cartel, y que a alguien se le olvidó quitar una vez que quitó el cartel. No levanta más de un palmo de la roca, pero lo suficiente para matar a cualquiera. Está tras un roqueo en curva a derechas, y por su lado exterior. A Javier casi le cuesta cara una caída que allí tuvo hace años. Ese día Edu tapó de piedras el "perno" para que a nadie le pudiera pasar algo grave nunca.

Desde este punto el sendero se hace menos imposible, aunque en algún punto Edu aparta un par de troncos que atraviesan la vía...Verdaderamente la sierra es una pena como la tienen.

Llegamos a la zona de trankos. Nos colocamos en fila y le tiramos. Menos Pepe, el resto sabemos lo que viene...y es cosa seria. Comenzamos a bajar, paramos para hacer una fabulosa foto y continuamos.









Viene el primer tranco. Yo no me despego de Edu y le tiramos sin piedad, como Gilo, Pepe y Javier. Un poquito de más bajada y llegamos al megatranko. Edu se me ha ido un poco, pero veo más o menos por donde comienza a pasar el TRANKAKOKETEKAGASPORLAPATABAJO, y le tiro. Edu ya ha salido de los dos trankos, y limpio, sin poner pie en roca. Paso la primera parte, llega la segunda y saco el pie izquierdo de la cala por seguridad, pero le paso, y luego peralte de tierra y SA-KA-BÓ. UFFFF kepasada de sitio. En mi vida he hecho algo parecido. Tampoco es que haga grandes cosas, pero esta está por encima de todas.

No me alcanzó la vista para ver cómo lo hicieron Gilo, Pepe o Javier, así que no te puedo decir. 










Nos ponemos en marcha. Me hace Edu una señal que viene a ser "no sueltes mi rueda" Después del lío del que he salido vivo... ahondevamos!!! Las pelotas no pueden estar más arriba, pero nos ponemos en marcha y sigo al pollo a una velocidad, como si no hubiera un mañana. ¿Donde no llevará este gashon? 

No tarde mucho en descubrirlo. Pedazo de salto sobre acequia, con curva a la derecha nada más caer, y el suelo abajo está como para frenar...Al ver el salto y la curva aminoro algo, y menos mal, porque sino me como el zarzal que hay en la curva. 

Volamos, aterrizaamos y continuamos dando pedales sin tregua. Habría estado chulo una grabación con Drom de los cinco saltando uno detrás de otro. De pronto un, para mi, inesperado roqueo; bloqueo de frenos (me faltó hincar dientes en el suelo) e izquierda y derecha de bajada por roca, más camino y últimos dos trankos de esta vía pecuaria, que salvamos con mucha solvencia, para que te voy a mentir jajajaja. Luego senderillo con mucha rama que no deja ver el camino (menos mal que al menos los bikers pasamos por estos sitios...) y asfalto.










Bajamos a la cola del pantano y allí nos esperaba Antonio con la furgoneta. Antes de cargar las bicis te puedes imaginar como está la peña. Absolutamente descontrolada, soltando toda la tensión de la bajada, que ha sido mucha, en sensaciones, peligros, miedos, y superaciones, en kilómetros y kilómetros de bajada. Pero ahora llega la guinda del pastel...

Javier nos tiene que abandonar, un compromiso familiar le reclama, pero al menos ha estado en tres cuartas partes del día con nosotros. Nos ha alegrado mucho, y él lo sabe, volverle a ver sobre su Santa dando y pidiendo guerra. 

No tardamos mucho en llegar hasta un poco más arriba del Cortijo Balderas, desde donde sale la T3 o GardenRock de Guejar Sierra. 






No me digáis que no es tierno



Yo medio muerto, y arriba el Gilo limpiando las gafitas al Pepe, siempre ha habido clases...





Al llegar al destino, nos bajamos de la furgoneta y estoy muerto, cansadísimo. Me esparramo en el prao como buscando un poco de yokesequé, pero esperando encontrarlo. Es una sensación extraña porque después de las tremendas bajadas he comido lo suficiente hidratando durante toda la bajada. 

Decidimos, cinco minutillos después, subir a una zona más alta, para hacernos una maravillosa foto (la de abajo) y ya arriba me voy recuperando.















Tras momento foto de cascos, comenzamos a bajar por la vía pecuaria. Creo que soy el único que la conoce. Me la enseño hace unos meses un colega de fechorías, el amigo Pepe "Rizos"

Hay que subir un poco, pero luego es bajar bajar y bajar. No tiene mucho desnivel pero el suficiente para llevar buen ritmo. Hay un montón de juguetonas curvas, y mucha roquita suelta que desequilibra bastante, sobre todo al paso por curvas. 









Tras esta eléctrica bajada llega tomate del bueno. Antes de empezar nos hacemos esta bonita foto.

En la ladera de la montaña vemos a lo lejos una cabrilla, como velándo por nosotros. Gilo y yo llevamos un cencerrillo, ¿se unirá a nosotros? ¿seguira nuestro ritmo?...









Me vuelvo a colocar primero. Gilo también la ha hecho, pero menos veces que yo; aunque está que le tira a todo. Pepe es nuevo también por estos lares. El tío lleva el día estrenando vereas, trialeras, y trancos. Está como loco, y Edu...como este tío come aparte, le da igual lo que le pongas por delante, así que se coloca tras de mi. Él sabe que no llevo su velocidad, pero eso no es un problema, lo importante es que no te pares, me dice er gashon!!!! jajajajaja Que presión!!!

Comenzamos a bajar y trato de meter ritmo. La primera parte es sendero estrecho, con roquitas por aquí y por allí que se sortean sin problemas. El grupo va compacto. Los problemillas van llegando poco a poco. Yo oigo la rueda de Edu tras de mi. En momentos puedo mirar atrás y veo  que Gilo y Pepe nos siguen bien. 

Algún zig zag con tranco y roquitas, antes de llegar al primer tramo complicado. Como he notado que Edu hacía trazadas diferentes a las mías en algún punto, le advierto de que por donde vamos a ir ahora ni se le ocurra inventar. O te metes por donde tieskeir o te haces pupita si o si, y como este cuarenton es un buen chaval, pues obedece jajajaja. A Gilo se le oye chiflar (síntoma de que disfruta) y a Pepe decir de todo y bien alto, está disfrutando tambien de lo lindo. En pocos sitios puede estar más contento de llevar su Santa, y las ruedas que eligió, que por aquí.

Vamos como un tiro, y llegamos a un tranko que siempre me complica la vida. Hay que pasarlo por arriba, pero yo a veces lo paso por abajo, como hoy, pero torpeo y por poco comprometo a Edu que rectifica sobre la marcha, y lo pasa por arriba. Después de este vienen algunos trancos comprometidos, pero pasado lo pasado parece otra cosa. 

Vamos muy muy rápido en el último tramo. Nos arrejuntamos al llegar a una pista y continuamos bajando. Voy atento a una verea chula que hay antes del campo de futbol. La encuentro y le tiramos. Es bastante inclinada, corta pero exigente, muy suelta y seca. Al terminarla bajamos por asfalto a Guejar Sierra, y al aparcamiento en el que Antonio nos recoge.









No encuentro palabras para describir el momento de bajarnos de las burricletas. Fue la fiesta; rebosábamos satisfacción por los cuatro costados. Y lo mejor de todo es que nadie tuvo el más mínimo problema en kilometros y kilometros de bajadas, llenos de sitios en los que hacerte pupita. Pero hoy no, hoy hemos terminado enteritos nosotros, y enteritas nuestras increíbles cletas.

Llegamos a Granada y dimos cuenta de unos cuantos zumos de cebada, y de uvas, bien acompañados de  cantidades desproporcionadas de hidratos de carbono, aderezadas de kilos de humor... Todo el mundo sabe de la importancia de aprovechar la ventana metabólica en la recuperación física. Las risas van para el alma y son siempre bienvenidas.








Bueno creo que me ha salido una crónica larguita, pero resumir dos días de enduro, llenos de detalles personales y kilómetros de veras, trialeras, y demás accidentes naturales, no creas que es fácil. 

Ah! por cierto, las estupendas fotos van por cuenta del Fraguero, nuestro Pepe.

El domingo que viene...ya está organizado. Será tremendo. Esto de buscar sensaciones para una carrera de Enduro es muy divertido jajajajaja.