Páginas

lunes, 29 de julio de 2013

SUBIDA A LA BARRANCA

Llevo algo más de cinco años dando pedales por la Sierra Oeste de Madrid, pero hasta este año, y por azares de la vida , no he pedaleado con una peña del lugar; pues bien, 40Bike representados hoy en Madrid por el que suscribe (Algecireño o Luis) y el junior (Jorge) hemos dado pedales con algunos miembros de la peña BTT Los Gasupetos y Los Hervíboros. Ambas peñas son del Escorial y en ella hay bikers de todas las tendencias, aunque algunos le tiran a todo y con muy buen nivel...

Sobre las ocho y media de la mañana habíamos quedado con Paco (nuestro anfitrión de los Gasupetos) y algunos se sus parroquianos, cerca del puesto de la Cruz Roja en San Lorenzo. Fuimos puntuales, como no puede ser de otra manera. Desde allí partimos dirección Collado Mediano donde nos encontraríamos con el resto de la expedición, que había salido más temprano y dando pedales desde El Escorial.Para ellos la ruta sería de unos 70km. Yo no me apunté a ese plan porque llevo 10 días con una contractura en la espalda y no sabía cómo iba a responder. Llegamos al pueblo, descargamos las burricletas y partimos en busca del resto de amigos que estaban dando cuenta de un merecido y copioso desayuno.


video

Fotito de grupo y a dar pedales...






El comienzo fué muy a la granaina, toparribaketekagas y con un desnivel guenoguenogueno parrebentaaaaaaá. Yo me lo tomo con calma pero el junior no. Se junta con los avinagraos (termino no despectivo con el que describo el estado de forma de los que van fuerte de verdad...) y p´riba levantaando polvo...el camino es bonito, rodeados de pinos kilométricos, y por fín se termina el sufrimiento, me duele el culo como a nadie le importa, esto es asín keselevacer... Un poquito de pisteo llano y llega el primero de los pinchazos en la bici del senior del grupo y que va ketekagas. Es un tirillas que pesa menos y que viene de las maratones según me cuentan. Se le mete cámara y a seguir. Un cruce de carretera y cogemos un senderillo estrecho de zahorra con rocas la mar de juguetón. Un kilometro de carretera y llegamos al embalse de Cercedilla, y otro sendero precioso, estrecho y juguetón. Todos en fila india y marikón el último...e iniciamos la subida a "La Barrala". Es pista ancha pero con gravilla. El desnivel va de menos a más y cuando no hemos empezado a calentar piernas, segundo de los pinchazos, y del master 50 de nuevo. Los que vamos menos avinagraos decidimos seguir subiendo. Se quedan con él Isidoro (leader de la ruta y de los que valen pató) y peña de los Hervíboros. Paco, Jorge, Nacho y yo seguimos p´riba. La pista se va inclinandop´riba...el sol aprieta y por suerte nos adentramos en la sierra. Los peasodepinos nos dan un poco de paz con su sombra. A esta hora la sierra se llena de peña sobre todo senderistas, familias, niños, niñas, perros, abueletes y abuelitas. Todos a disfrutar del entorno. La pista se sigue inclinando sin piedad, los colegas pinchados nos enganchan sin piedad. Casi nos levantan las pegatinas y con estas llegamos al los últimos kilómetros donde los desniveles son serios. El final de la ascensión hay que retorcerse pasubirlo, pero se sube, joder que si se sube. El premio son unas brutales vistas a 1.750m. Disfrutamos del descanso, de las vistas, de los comentarios y de las anécdotas, comemos un poquito, unas fotillos y p´bajo.










Al amigo Isidoro le pregunté en Collado Mediano si la bajada sería por pista o por trialera. Me dijo que si se acordaba de cómo llegar, bajaríamos por otro lado, y por suerte se acordó; embocamos, tras unos kilometrillos de bajada de pisteo, por la otra vertiente de la montaña que subimos (cuando pueda subo la ruta a wikiloc para que lo entendais, si no me he explicado bien), una señora trialera de no mucho desnivel, estrechita, serpenteante, con repechitos diminutos que te frenaban lo justo, llena de raices serias, rocas afiladas, piedrasy  enormes y amorosos pinos a los que abrazarte a poco que te descontrolaras un poquito. A esto hay que añadirle que este camino lo transita también los senderistas, asínkedemodokeeeeeé hay que estar muy atento y concentrado para no llevarte ninguno por delante. Por suerte aquí como en la sierra de Aracena (Huelva, paraiso del enduro palkekiera saberlo), la gente envez de refunfuñar y jorobar, se apartan y disfrutan del espectáculo, porque vernos bajar es un espectáculo.





Para hacer este tramo de la ruta, llamado el sendero Ortiz, me coloque detrás de los endureros del grupo ( que previamente había localizado a tenor de comentarios...un hervíboro con una orbea, Isidoro y Nacho) y me deje llevar...detrás se colocó el junior y a disfrutar como niños que somos sobre las dos ruedas sin motor, o ¿cómo definirías a cuarentones que pintamos canas haciendo lo que hacemos?. Que disfrute, la respiración se para bajando porque vas mas apretao que en un chotis. Ves que el de delante tira por ahí y no le pasa dená, y tu pués eso tiras como si te hubiera mandado tu padre a por tabaco, derechito como un palo y sin chistar...Terminamos la trialera, hacemos una trocha y llegamos a la pista que habíamos subido. A esta hora hay todavía más gente, hay tanta gente que la pista se hace estrecha patóssss, jajaja. Llegamos al sendero que rodea el embalse de Cercedilla. Este lo hacemos más rápido que a la ida, ya que venimos calentitos y en fila de a uno porque el sendero no dapamásssss. Un poquito de carretera, pasamos por la urbanización del primer pinchazo del master, unos kilómetros de pisteo y el grupo que va en bici hasta El Escorial se desvía a la derecha y los que no a la izquierda. Yo me encuentro bastante bien pero como llevo el coche me voy a la izquierda. Jorge se va con los que van pedaleando. Los que vamos en coche llegamos al Escorial y nos tomamos unas ricas cervezas mientras el grupo llega. En este tiempo puedo comprobar lo conocido que es mi anfitrión Paco y su peña, no para de saludar gente, y algunos se sientan a compartir con nosotros este rato, rato por el que hacemos todo este lío de dar pedales, jajaja.



Bueno Gasupetos y Hervíboros ha sido un autentico placer dar pedales con vosotros, y espero que quedemos pronto y nos mostreis otros tesoros...

Las fotillos las subiré en cuanto me las mande Nacho y yo descargue las mías.


lunes, 1 de julio de 2013

ESTE DOMINGO FUIMOS AL COLLADO DEL AGUA

Para el que no haya subido nunca un Collado, que sepa que es algo un poco desagradable porque subes subes y subes desniveles serios. Cada vez que mis amigos proponen una subida a algún Collado normalmente me tiemblan las patillas y este lo recuerdo especialmente duro. Lo hicimos por última vez antes de este domingo, el 7 de julio del 2010; ya ha llovido lo sé, pero cuando lo plantee nadie me dijo que no asin que....mi propuesta cuajó.


http://www.youtube.com/watch?v=mi_xDhAUlb4



http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4761574



Hace calor, ya cada vez cuesta más hacer btt de la que nos gusta porque los guantes largos, las protecciones, el peto, la mochila, todo penaliza con estas temperaturas así que decidímos quedar tempranito, a las ocho y cuarto de la mañana. La ruta es más rally que enduro. Nos apuntamos Edu, Gonzalo, Gilo, Fernando (amigo de Gilo), el junior, F Carretero y yo (Algecireño) y tres coches, pero a las ocho menos cuarto me manda un wsp el junior diciendo que la rueda trasera no da vueltas correctamente...y que se da de baja hoy. Bajo al garaje a por el coche pero no lo puedo sacar (contaros porqué es un rollo...), así que marcho a la zona de quedada a ver cómo nos ajustamos seis en dos coches. Nos acoplamos y de pronto me doy cuenta que no llevo casco...me acercan a casa y lo recojo, no sin otro problemilla que se solventa; y por fín salimos para Cogollos.

La idea es salir desde Cogollos y volver por el Sotillo, es una ruta circular de unos 45km. El desnivel es de unos 1300, por lo que es llevadera. Tomamos nuestro cafelillo con tostada clásico en nuestro bar fetiche y comenzamos a dar pedales. Excepto FC y yo, el resto no ha hecho esta ruta entera antes, y los primeros repechos ya provocan comentarios...ya metidos en la sierra coincidimos con un grupo importante de bikers entre los que se encuentran algunas chicas. Nos saludamos amigablemente, e incluso nos mezclamos y subimos charlando. Ellos tienen pensado ir a la fuente de los potros y volver, y hasta ahí podríamos haber ido juntos, pero el rítmo es distinto. Hasta que coronamos la subida, desde el cortijo de Alfaraguí voy con Gonzalo, hermano de FC. El rítmo que llevamos es más alegre de lo recomendable pero G es el que lo marca. Toda esta subida es sombría y aunque es temprano, se agradece. Luego giramos a la izquierda y tras unos kilómetros de pista llegamos a la fuente, y recargamos agua. Nos encontramos con más bikers, charlamos un ratito y continuamos hasta la urbanización Prado negro. Estamos a los pies del ascenso. El comienzo no es demasiado duro pero se juntan subidas y descansillos. El terreno está bastante suelto y eso provoca una mala tracción. No llega a provocar los desequilíbrios de la ruta de Cazorla, que tenía unas piedrola incómodas. Y de pronto aparece el asfalto y la super pendiente; aquí cada uno va como puede y ya empezamos a retorcernos sobre la burricleta, pidiendole que nos de un poquíto más de lo que puede, buscamos un piñon más, pero no está, el dedo gordo de la mano derecha aprieta el cambio pero no encuentra lo que no hay, jajaja y de pronto aparece una sombrita en la que paramos para hidratarnos y reunificarnos. Aquí aparecen los clásicos perros a los que no les gustamos y caballitos sueltos. Terminado este tramo desaparece el asfalto y aparece de nuevo el camino con sus piedrecillas sueltas. El sol pega que es un gusto, los rallos caen sin piedad, y la ascensión no tiene un puñetero árbol. Hasta aquí podemos llevar ya unos tres kilómetros y aún queda, aunque no lo peor; es una subida seria que conforme te vas acercando al Collado se va suavizando; incluso cuando has coronado tienes la sensación de que podías haber ido un poco más apretao, jajaja. El año que hicimos esta ascensión, me comentaba FC que subíamos picaos con otros bikers, llegamos rebentaos... si es que somo como niños, jajaja.

 Desde el Collado, y mirando dirección Granada se puede ver un paisaje estremecedor, impresionante, hasta donde alcanza la vista... pero lo más inmediato que se ve es el Tajo de la Buitreras ( se ven buitres sobrevolandonos, ¿habran olido algo?...), a su derecha el Alto de Majalijar y más a la derecha el Cerro de los Tejos; pero si te das la vuelta, prácticamente y por el efecto engañoso de la altura a nuestros pies vemos Illora, y al fondo la Sierra de Cazorla. ¡¡Que locuta de lugar!! Permitidme que os diga o recuerde lo privilegiado que somos los que podemos salir cada semana a dar pedales por Granada. Es tremendo...

Una vez disfrutamos de las vistas, hicimos unas fotillos, recuperamos el aliento y comimos; afrontamos la segunda parte de la ruta. Lo que nos espera ahora es una bajada tremendamende rápida por pista. Las vistas de la vertiente opuesta no son menos espectaculares, y conforme vamos bajando empezamos a tener pinos a ambos lados de la pista, lo que te da no pocas sombras. A mi estas bajadas me dan más miendo que las endureras, estas te buscan la vuelta y te hacen caer pero a poca velocidad, la bajada por pista es rááááápida y si el piso está suelto, los derrapes en curvas son no solo un recurso sino una oportunidad... A medida que estamos bajando se va alejando el município de Iznalloz. A Gilo le preocupa la vuelta no sea que se nos vaya la hora, sobre todo por su colega Fernando.

Una vez llegamos abajo, lo que nos queda hasta llegar a Cogollos es un rompepiernas. Esta zona de la ruta la conocimos por una carrera que hicimos FC y Yo y que organizaba el município de Iznalloz. El comienzo es como he dicho es un sube y baja por pista; y pasados unos km había que subir un monte por un sendero exigente, para despues hacer una bajada burrakira, pero vamos regular de tiempo y no podemos hacerlo, así que continuamos la ruta por pista. Es la una más o menos y Lorenzo sigue castigandonos de lo lindo. Cuando encontramos un buen arbol  con una buena sombra nos arrimamos... y sobre las dos llegamos a Cogollos. Era más o menos lo previsto, y  aunque los últimos kilómetros terminaron de castigar las piernas  la verdad llegué bastante entero y la media nos dió bastante decente. Paramos a tomarnos unas cervecitas aunque Fernando y Gonzalo optaron por no pararse a la cervecita, y continuaron su marcha a Granada por motivos familiares.

La semana que viene seguramente daré pedales por la sierra Norte de Madrid, ya que me voy de veraneo a esta zona. Espero poder contar mis andanzas por los alrededores del Escorial. Me cuentan que hay una carrera endurera en Cercedilla, quizas me apunte y os cuente. AAAAAAAAAdiosssss.

FC subirá el video y la ruta de wklc.