Páginas

domingo, 29 de noviembre de 2015






Este domingo he tenido que volver a salir solo, señor@s esto va de mal en peor, pero es que vaya día que ha hecho hoy para dar pedales, cualquiera se queda en casa. Tempranito he salido al balcón de mi casa y aunque hacía fresquete, con guantes, manga y pantalón largo y un cortavientos finito vas que te pasas de a gusto.






Sobre las nueve y media me he puesto a dar pedales dirección La Malá. Creo que es de las mejores rutas de invierno, si no hay viento ni ha llovido los días anteriores. Te va dando el sol toooooda la ruta.

Vas haciendo patas hasta que llegas a la altura de Las Gabias y ahí empiezas a aumentar el desnivel poco a poco pero muy llevadero. Al coronar me pongo a hacer fotillos, el cielo está espectacular, no hay bruma y se ve espectacularmente bien las Sierras de Almijaras, Parapanda, Sierra Elvira, la de Huetor, El Llano y Sierra Nevada.







Un poquito más adelante ya encontrabas La Malá





La bajada es peligrosilla por las roderas y el chino suelto, siempre hay que coger por la derecha del camino. Una vez llegado, me paré en una cafetería que sirven unas espectaculares raciones de churros, y su cafelito bien caliente, hoy no desayune en casa y había apetito.






Media horilla de parada entre que me bajo de la burricleta, el bar está petao, me busco un hueco, pido, me lo sirven y doy cuenta de él.


Una vez terminado, reanudo mi marcha. Al salir del pueblo hago unos cientos de metros de carretera, busco el camino que me mete por entre los terrenos ya arados para plantar vaya usted a saber qué... aunque yo creo que es cereal, cuando la hacemos en primavera es lo que solemos ver. Hablo en plural porque suelo venir con compis (si pudiera poner emoticonos pondría los que lloran...) jajaja.

Paso junto a un garaje de rulots y caravanas y me acuerdo de Gilo y las ganas que tiene de pillarse una, y yo de que se la pille (amigo gorron jajaja)

Una vez que termino esta parte giro a la derecha y de pronto me encuentro con una fuerza de colores tremenda; entre el colorao de la buena tierra, el de Sierra Nevada al fondo y bajo un limpio cielo, ese contraste verdaderamente me impacta, lástima que aún no tengamos la nieve,  ni mi cámara sea mejor, pero aún así merece la pena bajarse y tomar una foto, foto que no hace justicia al colorido real...













Continuo pedaleando, y de nuevo un poco de carretera hasta que llego al devío que me lleva hacia el Cortijo de Santa Catalína. Es un precioso cortijo con una buena Yeguada y explendidos  caballos, pero para llegar allí hay que meterle mano a una subida que va de menos a más. Es pista ancha con chino. Es de esas cuestas que se suele sufrir porque es larguilla y sin una mala curva que echarte a las piernas, solo el final te da más aire porque es asfalto y traccionas mejor. Al coronar tiro otra fotillo.





Me giro al otro lado (foto de abajo), y comienzo a bajar hacia el Cortijo






Al rebasarlo giro a la izquierda y me meto en un campo de olivos. Esta parte es un follón, vas por entre los olivos y hay distintos caminos y como tomes el equivocado...maemiademivida!!!






y me equivoco...






Pero antes de fastidiarla más de la cuenta, me doy la vuelta sobre mis pasos hasta llegar a donde yo creí que me había equivocado, y por suerte acerté. Se me ha olvidado deciros que estamos en época de caza de Zorzales y Perdices y que no paro de escuchar tiros por todos lados, y un poco nervioso si que me pongo, quizás por eso me hice un lío entre los olivos jajaja.

Una vez reorientado y terminado este terreno de olivos, me adentro entre pinos. Es una bajada con muchas opciones de saltitos, que normalmente la hago a buen ritmo, pero hoy al ir solo prefiero otra idea de bajada, incluso me paro a mitad y saco esta chula foto






No es muy larga la bajada así que pronto llego al final. El camino como podéis ver está un poco roto, y eso lo hace más interesante






Al terminarlo, me encuentro con unos cazadores ya recogiendo los avios...me paro a charlar y me cuentan que están mas quemaos que los palos de un churrero; resulta que con tanto fertilizante, insecticidas y demás matabichos, los pájaros o mueren o emigran y no hay nadena p´matá. Me cuentan que el cabreo aumenta porque son ellos mismos los que repueblan los montes de las que luego serán sus "víctimas", pero estas como he dicho, mueren o huyen antes de que ellos las maten...en fin, si es que no llueve a gusto de todos, bueno llover llover no llueve un carajo, veremos a ver el verano que nos espera. 











Continuo dando pedales y pronto me planto en Santa Fé













Una vez pasado este bonito pueblo, me meto en el camino que va junto al río Genil dirección Granada






con su río a la izquierda, cultivos de espárragos, maizales, y choperas a la derecha 






y Sierra Nevada de frente






Tras acabar este camino me planté en Granada la mar de contento de la jornada hecha. 




¡¡¡Que bonito es esto de dar pedales por el campo...!!!

No hay comentarios: