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domingo, 24 de enero de 2016

Hoy toca Sierra Nevada







Hacía mucho tiempo que tenía ganas de bajar a Monachil por Los Neveros, hay una trialera con toooodos los avios: estrechita, con mucha roca, trancos, buen desnivel y mala caída...









Quedé con Gilo tardecito, sobre las diez, aparecimos los dos con la misma equipación jajaja. Tras esperar un ratito por si aparecía alguno a última hora, nos pusimos en marcha. Subimos por Los Rebites y después de dejar el asfalto comenzamos un precioso sendero, que va justo por la cornisa de la montaña que da a la carretera de la sierra con Cenes, la fuente de la bicha y el camino del colesteros bajo nosotros; a Gilo se le ponen los pelos de punta siempre que cogemos este sendero pero como sarna con gusto no pica...Al terminarlo hay un pequeño salto y le tiramos.






En este punto nos encontramos con un antiguo compañero de rutas, Edu. Ahora está mas centrado en correr por los montes que en ciclarlos, aunque nos cuenta que aveces sale con otros antiguos compis (Andrés y Jose Miguel). A ver si organizamos una quedada con ellos, la última vez que rodamos con Andrés, por ejemplo, hicimos una espectacular ruta: bajada a Almuñecar desde Granada, y lo pasamos genial, todavía le estoy dando las gracias por la experiencia.


Continuamos con la ruta y nos metimos en el camino de Los Neveros. Es una pista cómoda. Va de menos a más en su desnivel hasta que se hace bastante dura, pero nosotros solo haremos un tramo, finalizado el cual nos desviaremos a la derecha, y bajaremos hacia Monachil.

El sendero es muy estrecho y a la derecha tiene una caida chunga aunque hay tanta retama que si algún día alguien se cayera, Dios no lo quiera, se puede agarrar a una con relativa facilidad, yo, en una ocasión tuve que hacerlo. Luego hay un paso chungo, pero creo que ya he visto por donde meterle mano, algún día haré la travesura... pero hoy nooooo.


     





Poco después llegamos a la trialerita de la que os hable al princípio. Es preciosa y las vistas son increíbles.



Como el terreno está seco, le tiramos con mucha decisión aunque antes nos pusimos el traje de romano (protecciones, etc jajaja).



Le tiro yo delante y la verdad es que cada vez me cuesta menos, aunque sin confianzas porque no tengo edad para ello, y Gilo menos aun (esto le va a dolerrrrr jajajajaja) desde el cariño ehhhh!!!



Siempre que sales con gente mejor que tú aprendes algo, y la ruta del finde pasado me enseño un par de cosas que voy a intentar ir poniendo en práctica.















Al terminar hicimos las escalerillas que tienen a la derecha un montón de chumberas con sus amenazantes pinchakos...y al terminarlas lamentablemente me confundí y nos metimos por otra bajada con menos escaleras y menos peligrosas, pero que tampoco está mal y llegamos al pueblo.

Cogimos la carretera y subimos unos tres o cuatro km por asfalto hasta llegar a la pista que te lleva a La Fuente del Hervidero, desde "el barrio de Monachil". Nos lo tomamos con calma, es una lata y más con estas burricletas y sus anchas cubiertas...pero coronamos.

La pista es amena ya que la pendiente no es exigente, lo malo son los coches, o mejor dicho sus conductores, a algunos les prestaría mi burricleta (solo un ratito eh!) y pasaría junto a ellos con sus coches levantando polvo...a lo mejor captaban la idea, o no jajaja.








Mientras subíamos le propuse a Gilo llegar a La Cortichuela para después bajar una trialera que tengo controlada y que pone los pelos de punta, pero la idea no le sedujo...la verdad es que era ya un poco tarde.

Al llegar al punto de bajada paramos un ratito a comer algo, volvernos a vestir de romanos y hacer unas fotillos ( el amigo Capelli me lo ha pedido). La verdad es que el día está increiblemente claro, aunque en la foto de arriba no lo parezca, y podíamos haber hecho más.
























































































La bajada desde este punto es eléctrica, y más si buscas la opción DH. Tiene mucha piedra, roca y pinos en el camino que hacen que tengas que estar muy atento, pero además hay algunos saltos. Unos están entre pinos, por lo que hay que calcular la velocidad a la que los tomas si no quieres acabar abrazando un pino... otros no y se cogen con más tranquilidad y se disfrutan... Y con estas llegamos a La Zubia la mar de satisfechos porque además de pasarlo bien, de reírnos (hoy tenía el día Gilo), no hemos tenido ni un percance y como colofón ¿que creéis que hemos hecho?




 Una cervecita con su tapilla de huevos y papas a lo pobre, que aquí los preparan de lujo.






Hasta la semana que viene amig@s

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