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lunes, 17 de abril de 2017

La Semana Santa ha estado francamente bien



Gustos hay para todo. Hay quienes vienen desde otras ciudades de España o del extrangero, a ver los pasos de Semana Santa de tu ciudad, hay quienes estando en su ciudad, no disfrutan de la Semana Santa y sus pasos, o se van a visitar otras ciudades y sus pasos, y los hay que sí que la disfrutan. Lo que está claro es que hay muchísima pasión estos días, y cada uno la vuelca donde quiere, porque en general son vacaciones.




El finde pasado estuvimos en Huetor y disfrutamos muchísimo; tanto que se hacía difícil mejorarlo.

El Miercoles, Gilo y yo nos hicimos un Beas (aunque no llegas a él), pero en sentido contrario, es decir, normalmente subes al Llano, buscas el Cristo del Almecí, y te desvías a la izquierda por un tremendísimo y resbaloso repecho.

Una vez que dejas de subir, muuuuucho tiempo después, y divisas al fondo Beas, giras a la izquierda en un cruce de caminos, subes un repecho durísimo, y empiezas a bajar hasta cerca del cortijo de los perros. La bajada es muy larga y algunos tramos peligrosa por los regueros, que hoy hay que subir...


Después de cruzarlo, llegas a las alamedas y terminas la ruta cruzando el río o no, y decidiendo si vas hacia Cenes, el Llano, al Sacromonte y/o a Granada por cualquiera de las opciones.





Pues bien, nosotros, en esta ocasión, subimos al Llano y bajamos por "los pinchos", haciendo previamente el saltako, y tras subir y dejar a la derecha Jesús del Valle, cruzamos el río (con toooodo su caudal), atravesamos las ya frondosas y primaverales alamedas, y el cortijo de los perros; tras pedalear un poco más, giramos a la derecha para empezar a subir. No te engaño si te digo que es dureta, pero como vas muy metido en bosque, está bastante bien, es umbría, se disfruta. Gilo  es el que se empeño en hacerla en este sentido, a mi me parecía dura, pero al final no lo es tanto.








Te la he contado, porque para cuando haga calorcete del bueno, es una buena opción de pedaleo, de algo más de dos horillas, y no morir en el intento deshidratado, ya que la calor la pasas bajando hacia el Cristo del Almecí, y eso es rápido.


El Jueves por la noche Edu nos propone una ruta "My friend". Yo no las conozco pero sí he oído hablar de ellas. Son rutas con mucho picante de subida y de bajada, en las que no sueles poderte relajar practicamente en ningún momento.


Salimos algo tarde, sobre las diez, pero como no había prisas...Nos presentamos Edu, Gilo y Yo, Algecireño. Jorge iba a venir pero algo le pasó que no pudo.




















Se habrían apuntados otros más, me refiero de la sección Endurera de Balakook, pero, de los que dieron señales, unos estaban en La Pinilla (Alex y Emy), y otros iban a Cazorla (Carlos y su chica), aunque acabaron en La Pinilla, ¿se confundirían de carretera? jajajajaja





Nos pusimos a dar pedales, y a empezar a ascender los 19km y algo más de 1000m que nos esperaban. Tras un poquito ito de asfalto, nos metimos en faena. Hoy iba a ser jornada exigente. No es que lo supiera de antemano, pero si lo fui viendo. El senderillo que cogimos tiene buen desnivel, y roquita que superar en su primera parte. Más adelante todo empeoraría, aunque nos metimos al abrigo de los pinos, que nos resguardaba de Lorenzo. Hoy habíamos salido los tres con manga larga, pero a mitad hubo que ponerse la corta. Como te contaba, todo empeoraba por momentos. El desnivel aumentaba, las roquitas seguían, y se incorporaban las raíces. Unas veces iba Gilo marcando, otras Edu y otras yo, sobre todo al final. Yo tardo en calentar piernas, pero llegamos a mitad de la subida con más o menos solvencia. Paramos a comer algo y cargar agua en una oportuna fuentecilla.

Por donde íbamos a subir ahora no lo había hecho nunca, y como lo anteriormente hecho, aumentaba su dificultad conforme le comíamos metros al sendero. Imagina una montaña seria, y un sendero que la recorre por su ladera. El sendero es estrecho, con un desnivel positivo apañao, y rocoso en su mayor parte.

Edu, que es el que lo conocía, se puso delante, yo detrás, y tras de mi Gilo. El sendero empieza anchete y suave, pero se estrecha y aumenta su desnivel cada vez más, y sus rocas, las que había que pedalear, son cada vez más complicadas. Veía a Edu que trepaba con su maricruz unas rocas, que más bien habría que andarlas, y yo le seguía sobre la mía. Mirabas la caída que teníamos a la izquierda y era respetable, muy respetable...Llevas ese punto de excitación que te da todo este escenario, que hace que te vayas superando, aunque sin arriesgar más de la cuenta eh!!! Por otro lado, Edu nos iba avisando de lo que había tras determinadas curvas: ahora aprieta que viene tremendo tranco de subida...! o culo p´tras en estas escaleras..., después de la curva ayuda a la bici a subir la roca...!! Fue un no parar hasta que llegamos a un pradete.








Aquí descansamos algo, comimos y bebimos con tranquilidad. Lo que viene ahora no tiene roca, pero sí desnivel y terreno resbaladizo, hasta que volvemos a meternos entre pinares y pista anchita. En este punto encontramos a senderistas, algo despistadetes...y más adelante a otros que nos sacaron esta fotillo antes de comenzar la bajada.








Comimos otro poco, descansamos, bebimos, nos ajustamos las protecciones yyyyyyy aaaaa jugarrrrr

La primera parte es con mucho flow. Vas entre pinos y sobre un manto de pinochas. Es muy rápida y juguetona, y sobre todo aprietas freno trasero, parecíamos estar esquiando. Luego, en la parte media de la bajada, aumentan las dificultas; ya aparecen rocas, piedras y piñas, aumenta el desnivel y entras en enormes regueros por donde deben de bajar las aguas cuando llueve, y casi sin darnos cuenta, entramos en la tercera parte de esta tremenda bajada. Los frenos echan humo... Esta es la más bruta de los tres tramos, aquí el culo ya va tocando rueda trasera, y las suspensiones, horquillas, cubiertas y frenos trabajan a destajo. Santi (Balakook) me ha colocado una rueda delantera que es un gustazo, agarra el terreno que quita el sentío; preguntarle...que yo no vendo marcas jajajaja








Al terminar, hay que pararse, soltar brazos y dar un buen grito que te relaje, porque son kms de bajada sin parar, y según me dijo Edu, no se ha guardado nada, ha bajado a to trapo, y detrás nosotros. No hemos parado en ningún momento.

En este punto, lo único que teníamos en mente era un buen tercio de fresquita cerveza y buena tapa, y eso es lo que nos dieron...







El sábado descansé, pase un buen día en la playa con mi familia. El domingo volvió Edu a prepararnos otra ruta de las suyas, y se volvió a apuntar Gilo. Santi (Balakook) quería subir a la Fuente del Hervidero, pero con las rígidas, así que hicimos la mitad de la ruta juntos. Con él vinieron Javier, Migue (Balakook Maracena) y Enrique. Mas tarde, y ya en el canal de La Espartera, se nos uniría Jorge "Huracan"







La subida la hicimos por entre los pinares que quedan por encima de La Zubia. Hay varias opciones, y hoy elegimos un camino más o menos cómodo de pedalear, aunque con suficiente desnivel, como para exigirle a nuestras piernas. Santi, Migue y Enrique van más sueltcillos, vamos que van como cien metros por delante los mamonasos. Edu, Gilo, Javier y yo llevamos ritmo endurero, ya sabes, ese que dice, ya vamos yendo...pero llegar llegamos jajajaja









Paramos en una fuentecilla, camino de "La Guitarra"; bebimos y comimos algo. Allí coincidimos con otro grupillo de bikers.

La subida hasta el sendero "Las Pipas" es por pista, y cada uno la va haciendo a su ritmo, aunque ya vamos un poco mejor, al menos yo. El sendero, como te he comentado en alguna otra crónica, es un sendero muy rápido de bajada, pero hoy lo subimos, así que nos ponemos en fila india y le tiramos. Es estrechito, no muy exigente de pendiente, pero si por la cantidad de piedra suelta y roquita que tiene.










En el Canal de La Espartera nos encontramos con Jorge. Había subido antes que nosotros. En este punto, y después de comer y descansar, los que trajeron rígida se bajaron por un sitio, y los que trajimos dobles nos fuimos a por el Rock&Roll, esto es Edu, Huracan, Gilo y servidor, Algecireño.





Primero hicimos una trialerita cortita pero la mar de chula, luego, tras un poquito de pisteo llegamos a la cabeza del circuito DH, y le tiramos.

Edu llevaba un magnífico ritmo, casi no alcanzaba para ver por que sendero estábamos bajando, salvo por las dos "V" que hicimos, y que tanto respeto le tiene Gilo.

Tras de mi se colocaron Jorge y Gilo. En un momento dado, tras un montón de curvitas, saltitos y rápido roqueo, ya muy abajo, Edu se desvió del sendero marcado y nos metió por un espectacular espacio.

Es muy técnico, esta como en un cauce seco, así que entre la roca hay mucha arena. Algunos trancos son respetables, y has de lanzar un poco la rueda para no clavarla en la arena. No es de hacerlo a velocidad, es más bien de ir con técnica, y salvando lo que te vas encontrando. La diversión está asegurada, al menos para mi; a Gilo y Jorge no les encantó tanto jajajaja.




El final de ruta fue, como mandan los cánones, en una buena terracita, con todos sus avios: divertida charla alrededor de unos tercios la mar de fresquitos, y p´casa...














Lo dicho, una apasionante Semana Santa pero en bicicleta. Salimos algunas tardes, mi mujer y yo con el enano, y le enseñamos algunas procesiones, a ver si con este hacemos carrera, porque con las chicas...jajajaja.

La próxima cosita que te cuente será sobre la carrera en la que estoy colaborando: GRAN FONDO Guad Al Xenil. No la correré porque yo no puedo hacer carretera, pero trataré de contarte lo que vea y sienta.










lunes, 10 de abril de 2017

En Huetor se disfrutan hasta las subidas!!!



El sábado pasado tenía previsto ir con unos amigos a Ojén, a dar pedales por donde lo harían los competidores del primer Open de España de Enduro, pero mi perrito, Hooker, decidió el viernes dejar de luchar para seguir entre nosotros. La verdad es que se me cortó el cuerpo bastante, bueno a mi y a mi familia, así que llame a mis amigos para darme de baja del plan, pero la vida sigue, y hay que seguir "dando pedales"..., así que el jueves le propuse a Carlos un buen plan por la Sierra de Huetor: Cañada del Sereno, Corzo, Cueva del Agua y Alicates. Los enlaces, por pista, y lo colgamos en el chat.

A las nueve y media nos recogió Carlos a Gilo y a mi, Algecireño. David "Repechos" se uniría a nosotros en Puerto Lobo, a las diez. Hace un día espectacular, aunque algo de fresquete notamos al descargar las monturas.








Comenzamos a dar pedales sobre las diez y media, y Carlos propone hacer la trialera que baja al río y luego ir a la Cañada del Sereno. Ok, comenzamos dando duro, pues vamos!!

David lleva bastante tiempo sin coger su Cannyon, eso me comentó al encontrarnos en Puerto Lobo, pero la verdad es que le ves y no lo parece. Cuando yo llevo mucho sin coger mi Maricruz no tengo ese aspecto ni de coña...pero quien tuvo retuvo, así que se coloca tras Carlos, luego yo, y Gilo. Nos apretamos las protecciones y comenzamos a bajar. Yo me lo tomo con calma, hay por delante una jornada espectacular, y sin pausa voy pasando curva, tras curva, trankos y saltos mucho mejor que la vez anterior que la hice, a finales de febrero. El suelo está perfecto, y las ramas de los asalvajados arbustos van haciendo de las suyas en las piernas y brazos. Antes de terminar la trialera, hay unas curvitas la mar de juguetonas, y en un terreno bastante inclinado, que obligan...y si no andas fino, penaliza...








Al terminarla, con unas magníficas sensaciones, Carlos sugiere hacer una trialerita técnicamente muy exigente, y que ya hace tiempo hicimos; quiere sacar el trialero que lleva dentro, pero vamos apretadillos de hora y decidimos abandonar la idea, aunque más adelante tendría oportunidad de hacer de sus travesuras... junto a David.

Antes de llegar a la Cañada hacemos un poco de pisteo que nos va de perlas para terminar de calentarnos. Gilo va marcando ritmo, esta mañana se ha tomado su cafelito...

Apenas hay coches en los alrededores de la senda, y eso es bueno, muuuuy bueno para nosotros, aunque últimamente los senderistas cada vez nos miran mejor.

Para mi, la Cañada del Sereno es una de las joyas de esta sierra y probablemente de Granada. Es anchita y muy rocosa. Comienza suave, sin muchas exigencias, pero va cada vez a más. Has de ir midiendo si quieres llegar pletórico a su parte final, donde importa sacar un extra.

Carlos y David cogen algo de delantera, están fenomenales. No tengo yo tan claro que David llevara tiempo sin coger la burricleta... yo me quedo con Gilo, al que voy oyendo encantado de ir pasando los trancos con más solvencia de lo que él recuerda. El muy canalla me va achuchando jajajaja. No es que yo vaya mal, aunque no voy del todo bien, es que tu vas cada vez mejor tío!!!










Hicimos una paradilla antes de hacer la parte más exigente de esta maravillosa cañada y sacamos estas bonitas fotos...jajajaja










Lo que viene ahora es un roqueo del bueno, a Carlos le recuerda a Gilena y no le falta razón. Hay que darse hueco porque cualquier tontería te desequilibra. Lo bueno es que a esta hora el sol ha secado las roquitas, y hay menos riesgo, aunque después de hacer lo que hicimos en la KDD de Córdoba, hace algunas semanas, la roca mojada cada vez me impresiona menos jajajaja.

Antes de llegar al final de la cañada hay un tranco con su aquel, pero Carlos y David lo superan con maestría, yo me quedo arriba, ya superado pero pongo un pie al final; marrrrditasera!!!, pero David me lo da por superado jajajaja, que guena gente que es!!! Me faltó ir con un poco menos cadencia.

Al llegar al final, Carlos y David se pusieron a juguetear con un trankito la mar de polluo











Por encima de nuestras cabecitas está la Cueva del Agua











Ahora toca un serpenteante y rápido sendero, casi sin desnivel, donde nos cruzamos con algunos senderistas, luego bajadita de tierra, con sus reviradas curvitas, bastante rápida, y al terminar, cogemos una pista. Esta está a los pies del Corzo, pero para llegar a él, hay que rodear el monte y subir, también por pista, un buen tramo, pero antes pararíamos a meterle algo de gasolina a estos cuerpos serranos.

Bajamos desde donde estábamos comiendo, cogemos pista central de la sierra, y tras unos kms rodando nos desviamos a la derecha, y comenzamos a subir. Tiene un desnivel bastante interesante la subida al Corzo, va de menos a más, peeeero más más de verdad.

Subiendo, sale el ciclista "rally" que lleva dentro David, y nos da un poco de caña. Si te digo la verdad, en esta subida he empezado a encontrarme mejor que en toda la ruta, y he subido más redondo, aunque no con Repechos jajaja.

Ah! se me ha olvidado contarte que David me contó que no es que no haya cogido la burricleta, es que no ha cogido la de enduro, que la rígida sí que la ha cogido, para prepararse la ultramaratón "Las Fortalezas", que corrió el finde pasado; así anda hoy de bien p´riba..!!! Ya decía yo que no era normal como iba...

La última parte de subida al Corzo es imposible hasta para estos fieras, han de subir junto a la bici como los mortales, pero intentarlo lo intentaron.












    




La trialera del Corzo, la que haremos ahora, tiene su miga, si la haces desde el principio claro. Hay tres escalones chungos a superar antes de meterle al sendero. La dificultad no solo estriba en bajar los escalones, que ya está bien, sino en no caerte por un tremendo barranco después de hacerlos, y no contento con eso, has de enfocarte a la derecha, para seguir la dirección de la trialera. El reto es mayúsculo, pero tanto David como Carlos lo superan, aunque este con algo más de destreza, para eso es nuestro trialero PRO. La bajada que sigue si la grabamos. Pincha en el enlace



Esta bajada me la enseñaron Paco, Jesús y Javier hace algún tiempo, y tenía ganas de hacerla de nuevo, y enseñársela a algunos amigos, así que la disfruté un montón, y la hice bastante mejor que la primera vez, lógico por otro lado. 

Como era la segunda vez que la hacía, mucho mucho no recordaba cómo seguía después de un buen trecho, y al pararnos en una especie de mini pradillo, mis colegas me miraban como preguntándome "y ahora ¿por dónde?" Se me ocurrió decir "creeeeeeo que hay que tirar por ahí" y me responden muy serios "querrás decir que haaaaay que ir por ahí ¿no?" me entró la risa. Esto de ser el que guia a la peña por nuevos senderos no es cosa fácil jajajaja. Cambié el "creo" por el "hay que..." y todo arreglado. Le tiramos a la trialera como si no hubiera un mañana. Es muy divertida y juguetona. Tiene trankitos, raíces, curvas y cariñosos pinos que se te acercan...

David va delante, y me pongo tras Carlos, y Gilo tras de mi. Carlos, en una de las reviradas curvas, levanta y me coloca un pedrolo del tamaño de un balón de baloncesto (y no te exagero), en mitad de la senda y sin posibilidad de evitarlo, pero me sale una maniobra la mar de virguera, y la salvo. De algo tiene que servir lo aprendido. En fin, llegamos al final de esta espectacular trialera, que se puede hacer algo más larga, y con un roqueo seguro del gusto de estos chicos, y mío, peeeeero vamos regular de tiempo. 








Queremos hacer la subida a la Cueva del Agua por roca, pero antes hay que subir el Mortirolillo, que se sube bastante bien, para las horas que son. Pasamos junto a la provocadora bajada de "El Jabalí", pero soooolo la miramos de reojo, hoy no toca...y a los pies del roqueo paramos a tomar algo. Carlos saca una naranja, de la que damos cuenta y Gilo una barrita que repartimos.

Este año hemos venido varias veces aquí con la sana intención de subir el roqueo que te lleva a la Cueva del Agua, pero en una ocasión la lluvia y en otra la nieve nos lo ha impedido, así que hoy le metemos mano sí o sí; me he ido reservando, unas veces conscientemente y otras no, durante toda la ruta, para que no me faltaran fuerzas en esta subida. Me encanta hacerla, y mira que es exigente física y técnicamente. Nos cruzamos con senderistas de bajada, que se nos quedan mirando. No dan crédito a semejante chalaura: subir en bici lo que ya cuesta andando...

El primer tranco he de repetirlo, pero lo supero bastante bien. Carlos y David van de lujo. Gilo mejor que nunca, aunque al primero no le tiró. Lo que va viniendo después no es moco de pavo, y hay que ir negociando un montón de cosas: altura del sillín, ritmo y cadencia, que si el pedal que no golpee la roca, que si los senderistas, que si los de delante han cogido una trazada diferente a la que tu siempre haces, y te entran las dudas jajajaja, en fin, si la has hecho ya sabes a lo que me refiero, y si no, pues sube un día y prueba, es apasionante hacerla, claro si te gusta la roca...

Al coronar nos hicimos esta fotillo. Todos estamos más que satisfechos, se ha hecho y bien hecha.








Ahora hay que subir un ratito a pie y otro andando, pero poca cosa, y al coronar nos volvemos a poner las protecciones. Viene el Rock&Roll...pero primero senderito rápido y juguetón, por el que hay que ir con tiento, sobre todo en domingo; compartimos espacio con senderistas, a la vez que con las rocas, raíces, trancos, pinos y salto, antes de llegar a Los Alicates...Me coloco tras Carlos y David, y tras de mi Gilo; maemiademivida...peeeeero se pasan el salto del final, una pena!!!

Llegamos a la cruz de Viznar, y le tiramos sin miramientos a la verea, no nos hacemos ni la clásica fotillo del lugar.

Bueno yo le pido a Carlos que en un par de puntos, que no logro superar, afloje, para ver por donde los pasa. Como buen chaval que es, lo hace y tras él David y yo, y luego Gilo. Es muy divertido poder hacer los Alicates enterita, sin poner pie, pero antes hay que pasar un montón de montones de trancos y curvas reviradas. La parte final, superados esos dos puntos, es más rápida, incluso disfrutas de algunos vuelos cortos.

En un momento dado nos da el alto un senderista y su hija, para preguntarnos dónde y cuando salimos, jajajaja. Si es que vamos haciendo gente!!! Le remitimos a las nocturnas de Balakook de los jueves. Luego coincidimos con más senderistas de buen talante, que nos animan y disfrutan de ver lo que hacemos sobre nuestras monturas, especialmente los niños, que hoy había bastantes; que gozada...

Terminamos de bajar, y llegamos a los coches. Bajamos al restaurante que hay abierto cerquita de Puerto Lobo, a dar cuenta de unas cervecitas, sus tapillas y algunas raciones. Hoy el tercer tiempo será generoso en todos los sentidos. Hemos acabado cansadetes, al menos yo, pero muy contento de la ruta, en la que no ha pasado nada que lamentar, excepto alguna caidilla tonta, y mucho que contar en estas seis trialeras. Unas de subidas y otras de bajada.















Va por ti que me lees, amig@!!!