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miércoles, 17 de mayo de 2017

101 de Ronda...







Supe de la existencia de esta carrera hace un montón de años, ni siquiera montaba en bici cuando un amigo me habló de ella. Él la había corrido y me dijo que si haces MTB, es obligado hacerla, al menos una vez en la vida. Hace diez años que pedaleo por el campo, y tras cinco intentos, este año cayó...








No ha sido nada fácil la movida, incluso teniendo el dorsal, sitio y amigos con los que quedarme, he estado a pique de un repique de no poder ir. A mi enano tenían que operarle de la rodilla, más o menos de urgencia, y la fecha de operación me la dieron unos días antes del 12 de mayo, día que debía partir hacia Ronda, y ¿sabes qué día le iban a operar?, el 12!!! pero milagrósamente me llaman del PTS el 11 y posponen la intervención al 15. ¿Hay ángel o no hay ángel? Así que la XX edición de los 101 de Ronda LA-HA-GO, ESTÁ PA MÍ.







Sobre las cinco y media me recogen Edu, Laura, Antonio, en la furgoneta de aquellos; cargamos mi burricleta y tiramos p´Ronda con mucha ilusión y ganas de pasar un buen fin de semana, y de ganarnos el derecho a decir "Yo la hice" Mis compis han estado ya antes, así que el novato soy yo.

El viaje fue muy entretenido. Tod@s estamos en lo que hay que estar, en pasarlo bien. Pasado Antequera empezamos a "encontrarnos" en la carretera más y más coches cargados con bicis, que seguramente iban a lo mismo que nosotros. Por momentos me recordó a cuando vas a la carrera de motos a Jerez, el ambiente se masca en el asfalto...








Al llegar a Ronda buscamos el pabellón, no sin antes tomarnos un cafelito con mollete (Antonio es una lima jajajaja). Aparcamos en el parking de un super que hay cerca, ante la atenta mirada del encargado, más mosqueao que un pavo en navidad, que nos decía en un tono elevado "tengo el parquing lleno y el super vacío..." Todo el que podía metía el coche e iba a por su dorsal o camiseta al pabellón de la organización de la carrera. Nosotros, además de aparcar le compramos alguna cosa.












Había en el recinto habilitado un espacio para que los que no tuvieran cama, se quedaran allí. El ambiente es brutal.








Nosotros nos quedábamos en Benaoján, en la zona de la estación, y tras recoger los dorsales tiramos para allá. Yo había quedado en verme con algunos colegas de Sevilla (Isaac), Córdoba (Fran) y Granada (er Chato y Manuel) si hubiéramos dado una vuelta, pero se nos hizo tarde.

La casa que alquilamos está genial, y la casera, que tiene una fabrica de embutidos, nos ha dejado una bolsa con algunos productos de los que fabrica para que cenáramos; vaya detalle!!!

Tras repartirnos las habitaciones, preparamos una mesa de cena que parecía una boda. No faltaba ná de ná, y todo riquísimo. Además de lo de la casera, y de una buena compra que se hizo en el super, cada uno se ocupó de llevar algo preparado de casa.

Junto a los que ya os he comentado que hice el viaje, llegaron por su lado, Álvaro, su chica Nani y sus hij@s, y Luis, un tocayo la mar de apañao, como somos tos los luises jajajaja. Ah!!! por cierto, también novato en Ronda.


Tras una opípara cena, y un ratito de charla, bajamos al garage a terminar de apañar las burricletas con sus dorsales, preparar la ropa de carrera, y en mi caso una buena tila que amaine este manojo de nervios que hoy soy, y me permita dormir un poco; Ronda bien vale una buena tisana.







Nos levantamos bien temprano, nos vestimos para la carrera, y dimos cuenta de un copioso desayuno antes de tirar p´Ronda, con paso firme que diría aquel...

El día ha amanecido bastante claro, y la temperatura es buena. No las tenía todas conmigo en este tema porque la noche ha dado bastante juego, ha llovido y tronado...










Ya no hay nervios que valgan, por suerte conseguí dormir unas horillas. Estoy contento y super tranquilo, listo para meterle mano a la carrera.




Alvaro, Antonio, Luis, Yo (Algecireño) y Edu






Al llegar al estadio la piel se te pone de gallina. Todo lo que me fueron contando de lo que era esta carrera se me va confirmando. Organización y control impecable, ambientazo en las gradas, y un enorme espacio en el que entramos. Mientras vamos acomodándonos y ubicándonos en él, se va llenando. Allí estamos un montón de gente, cada uno con su bicicleta, la que ha mimado y cuidado para que hoy no le falle en  ninguno de los terrenos a los que ha de enfrentarse. Tod@s con sus espectativas, con sus ilusiones. Es una prueba muy popular, así que no tod@s estamos delgadísimos o fortísimos. Lo que sí es seguro es que hemos entrenado, lo que cada un@ haya podido, con la ilusión de terminarla, como cada uno tenga pensado, que luego la carrera dirá...




Edu, Yo (Algecireño), Luis y Antonio



Yo me despido de mis colegas Edu, Luis y Antonio, que van a ir a un ritmo imposible para mí, y me uno al grupo de Balakook, con los que correré la carrera, bueno no con todos, que aquí también hay algunos como el Chato, Jesús y Migue que van muy fuertes.




Er Chato, yo y Manolo


  Ana, Santiago, Jesús, Migue, Yo, M. Capelli y Chema



Dan puntualmente el chupinazo. Poco a poco vamos avanzando hasta llegar a la salida del estadio, donde hay un colega con micro preguntando de dónde eres: "de Algeciras" le digo, y así a un montón de gente de un montón de sitios.

Antes de salir de este recinto deportivo logramos localizar, en las gradas, a la mujer de Migue (Balakook) Mirian y niños, Blanca la de M. Capelli junto a Javier García Valdecasas y los niños de Santi sobre este, animándonos, y que luego nos seguirían animando en distintos puntos del recorrido.

Los primeros km son controlados y por el municipio. El ambiente impresiona, se nota que a los rondeños les encanta su carrera. Al salir de Ronda buscamos la autovía y allí se da la salida. Hay muuuuucha gente participando, tanta que se tarda bastante en tener ritmo, pero este llega.








Corro junto a M. Capelli; de los 101 tiene la cátedra sacada, y me va contando un montón de cosas de esta carrera. Hemos decidido llevar un ritmo que nos garantice no desgastarnos antes de los retos duros. Todo el mundo sabe que la carrera comienza a los 75km. Tié guasa. Anda que si alguien te dice de salir a hacer 101km, pero que los primeros 75km son p´kalentarrrr...¿no lo mandas atomaporkulo?

La zona del principio es un subeybaja por pista la mar de chulo, en el que hay un campo de tiro del ejercito, y un circuito de coches de carreras metidos en una tremenda arboleda. Ya dispones de un par de avituallamientos. En este enorme área nos encontramos con Manolo, que había salido delante nuestra con "er Chato". En un par de sitios nos encontramos con Blanca, Mirian, niños y Javier dándonos ánimos, pero de que manera, se les oía muy por encima de los demás.

Llegamos a  Arriate, y aquí comienza a ponerse la cosa seria p´riba. Miguel que me dice "tira tú y luego nos vemos en el avituallamiento", y yo que soy mu bien mandao, pues tiro. Con él se queda Manolo. Es una subida dureta, con cantos rodados y llagas que dificultan la ya de por sí empinada cuesta de zahorra. Tendrá no más de cuatro metros de ancha, y vamos un montón de peña p´riba. Aquí ya hay bastante gente que se apea de su montura. Junto a mi va un colega, que por sus hablares ubico de Madrid, y que lleva un altavoz tamaño bote de agua, que suena de puta madre, y con música marchosa que hace la subida la mar de amena, al menos a mi. Habrá a quien no le guste, pero yo me descojonaba por dentro. Hay que tener ganas de cachondeo, no me digas...

Al terminar este puerto me noto bastante bien, pero paro en el avituallamiento a cargar agua, a la que le meto mis porvillos milagrosos anti calambres... Estando ahí veo pasar a Manolo y luego a Chema, pero no a Miguel. Espero un ratito pero al no llegar le tiro (luego me contó que tuvo problemillas con el dorsal). Viene una buena bajada tras un subeybaja. Al terminarla engancho con Manolo y ruedo con él. Aquí nos empieza a chisperar. Me coloco el chubasquero. Ahora rodamos por carretera, pero la abandonamos para bajar a Alcalá del Valle, donde nos espera la corta pero empinadíiiiisima subida de cemento. Las vistas antes de bajar son impresionantes. Se ve a lo lejos el pueblecito blanco nuclear, rodeado de un fuerte verde de cebada.








La pared que hay que subir al terminar el pueblo es tremenda. Todo el mundo me avisó de que no merecía la pena subirla montado, que me bajara, incluso llegando a la rampa la gente comentaba en voz alta que mejor hacerla a pié, pero como nadie escarmienta en cabeza agena, pues le tiro subido en mi Giant. Fijo la mirada en la rueda delantera, no más allá, y no paro de dar pedales hasta que la rueda delantera corona... Por dióssssss!!!

Espero arriba a Manolo y Chema, y juntos nos vamos en busca de Setenil por una pista preciosa. La llegada a Setenil es muy muy espectacular, y ya no solo por la increíble acogida de sus gentes y visitantes, sino porque el pueblo es francamente bonito, con ese clásico blanco andaluz de cal,  tan especial de la zona, y esas cuevas delante de las que se pasa bajo la montaña, con sus bares y sus terrazas llenitas de publico que rompe a aplaudir cuando pasas. Te llevan en volandas!!!


Antonio en Setenil




Aquí paramos en el avituallamiento un ratito, comemos un sandwich, algo de fruta, coca cola y chocolatito, y damos descanso a estos cuespasos. Mientras estamos Chema, Manolo y yo dando cuenta de la comida, vemos pasar a M. Capelli. Seguramente paró y comió en el de antes. Estiramos un poco, yo especialmente la espalda,  un poco de reflex por aquí otro poco por allí, vamos al escusado y nos ponemos en marcha. Menudo repecho nos espera nada más salir...No me lo esperaba la verdad, pero si hay que hacerlo, se hace. Luego un subeybaja, y en un momento dado Manolo aminora y continuamos Chema y yo, pero más adelante la bici de Chema le pasa algo y este me dice que tire, y tiro (pa mecánico él, jajaja)









                                                                         Chema, Manolo y yo







Por esta zona hay una bajadita más o menos buena, y algunos pasos de río por unos puentecillos que la gente los hace a pie, y se forma una buena pelotera. Toca bajarse y andar...El paraje es verdaderamente bonito. Después viene una subida larga, muy larga y tendida, con un desnivel de esos que no son ni mucho ni poco, en los que cuesta coger ritmo. En este punto me encuentro con el coche de Balakook, y una carpa bajo la cual estaba Javier cortando jamón. Que arte!!! Me paro un poquito, los niños de Migue y Santi me traen un platito de jamón, y me como unos trocitos. Me dice Blanca que su marido, M Capelli, no hace mucho que ha pasado por aquí; no lo dudo, y le tiro con toda la intención de pillarle, y llegar al cuartel, y hacer la zona pollua, la buena, la dura de verdad con él. Vale que esto de dar pedales es indivivual, pero si vas acompañado de un amigo, que encima es divertido y habla por los codos, o más que yo...¿tu que harías?

Le alcanzo y vamos juntos por esta boscosa y bonita zona, hasta la bajada antes del cuartel. Las bajadas son mejor hacerlas a tu aire, especialmente si te gusta bajar, y a mi me gusta. Vale que no llevo la Santa, pero mi Giant es mucha Giant...Suelto frenos y a bajarrrrr. Es muy muy larga y rápida.








Al terminarla sigo dando pedales hasta el cuartel, donde nos volvemos a reunir el Capelli y yo. Al poco llegó Chema que se quedó a comer, nosotros comimos un poco de fruta, cargamos agua, le puse mis porvillos mágicos al bote, y tras estirar un poco nos dispusimos a mirar de frente a los últimos km, los mejores, los peores, los más duros, los más perros, los que por mucho que te cuenten nadie sabe lo que son, hasta que los hace, a pie o montado, da igual, son duros dekohones.




M. Capelli, Yo y Chema



Subimos por el asfalto del cuartel; Capelli me comenta que es la vez que mejor está subiendo esta parte, y mientras buscamos "La Ermita" vamos hablando de lo hecho, de cómo él lo ha ido viviendo, de las sensaciones, de la temperatura tan buena que nos está haciendo, del tiempo tan ideal para dar pedales 101km (lluvia incluida) y de pronto va y me dice er gashon, que él cuando llovió no se puso nervioso ni el chubasquero, a pesar de llevarlo, porque vio que las hormigas no se metieron en sus hormigueros, y que eso era señal de que las aguas se irían pronto, es algo sin importancia, pasajero...que arte tiene este tío!!! las hormigas...!!! jajajajaja. Miguel no me taches de indiscreto por contarlo, pero es que esto no me lo puedo guardar para mi...jajajajaja. Eres la caña!!!

Bueno al llegar a los pies de La Ermita Miguel me vuelve a mandar de avanzadilla..."tira tú que ya yo... yo ya..." "Bueno pues tiro" le digo, y pasito a pasito pedalada a pedalada fui haciendo metros hasta llegar a la zona pollúa, la seria, la de verdad, la que te desafía y obliga. Me la fui planteando poco a poco. Ibas viendo gente delante que se iba apeando. Unos se apartaban al lado y otros se quedaban en el sitio bueno, pero como podías les pedías que se apartaran, y lo hacían como podían. Incluso algunos gritaban a lo lejos "¡apartarse hostia, que ahí va un ciclista de verdad!" jajajaja, y se apartaban de buen grado. Todo eso te va animando a seguir dando pedales, pero llega un momento en el que estoy hasta los guevos de cuesta, y pegué un grito "¡quien coño ha hecho esta subida antes!" y uno me contestó "Yo", "¿y cuanto coño falta?, ¡pero de verdad eh!" le espeté. "!150m!" me dijo er gashon. Pues entonces la termino en mi Giant por kohones, pensé, y la terminé, vaya si la terminé. Al llegar respiré hondo y profundo, bebí todo lo que fui capaz de beber, y estiré un poco la espalda y lo que no es la espalda, mientras esperaba a Miguel, que no tardó mucho en coronar.








M, Capelli y yo, Algecireño



Chema



La bajada es realmente espectacular. Es un empedrao en magnífico estado, donde sus rectas no miden más de 15m y tras estos unasss cerradísimas curvas, y así sucesivamente hasta llegas abajo, a Montejaque. Ya desde arriba se oye a la gente del municipio gritarnos y animarnos junto a los infatigables legionarios. Al llegar al pueblo yo paré a comerme unos trozos de plátanos y gajos de naranja. Miguel continuó. Había mucha gente animandonos, incluso niñ@s había preparado cartulinas y escrito frases dándonos ánimos. Algunos padres nos ponían a sus niñ@s para que les chocaramos la mano al pasar, había que hacerlo con cuidado no sea que les hicieras daño. Eso si que es pasión por una carrera!!! eso si que es crear afición!!! Me emocionaron muchos estos gestos.

La bajada hasta Benaujan Miguel la debió hacer como si no hubiera un mañana, porque no hubo forma de engancharlo, de hecho no sabía ni donde estaba. Fue él el que me vio a mi al subir el comienzo de la interminable y terrible subida que debíamos hacer ahora. Es de esas que a los endureros nos encanta: dura, estrechita, revirada, con roca, árboles y raíces, pero entre que la mayoría no es endurero y que llevamos 80km en las piernas, hay algunas partes que he de hacer junto a mi bici. Luego llegará la zona rocosa, y tres cuartos de lo mismo. Demasiada gente bajada y algunos trankos imposibles obligan a echar pie a tierra en algún que otro sitio, pero en cuanto puedo me subo y pedaleo. Las zonas técnicas me encantan.

Al terminar esta parte, hay una buenísima bajada. No es demasiado técnica pero es verea estrecha.  Desde hace unos cientos de metros intuyo que delante de mi va uno de los "mios", y al bajar me lo confirma, baja a calzón quitao. Me coloco detrás, y él va haciendo el trabajo de ir avisando a la gente, aunque mi cencerrito hace también gente, y gusta de oírse.








Vuelta a subir y vuelta a bajar y vuelta a subir y vuelta a bajar hasta los pies de "El Cachondeo" En la penúltima subida, antes del cachondeo, en la que te vas retorciendo sobre la bicicleta, y en la que intuyes que ya queda poco, una legionario me grita "¡¡¡¡orgullosos estamos de que vengas a correr nuestra prueba, es un honor tenerte aquí, vamos p´riba campeón!!!!" Los pelos como escarpias se me pusieron niño, que emoción te entra por el cuerpo.





Er Chato



Llego a los pies del cachondeo (no soy el de la foto de arriba, es er Chato), y me paro para estirar la espalda en un palo de la luz, tal y como me recomendó Juanjo Capelli. Mientras me adelanta un montón de gente a la que deje en las bajadas, pero me importa poco, ya estoy a los pies del cielo, y lo voy a conseguir, lo se, ¡¡¡voy a terminar la edición XX de los 101de Ronda!!!





Edu




   
        Justo antes de subir hay un reguero de agua que moja las cubiertas. Mal asunto; la subida es pedregosa y muy empinada. No pasa nada, se hacen más equilibrios, se tracciona menos atrás hasta que se seque. Meto toooodo el hierro que llevo, y a por ella con tooooooda la fe del mundo. La piernas están increíbles; me han traído hasta aquí sin el más mínimo problema. Otra cosa es la espalda. Al ir tan montado sobre el manillar la elongo demasiado, pero aguanta. A mitad había un coche de Protección Civil y un tiillo que se supone que estaba para ayudar, pero a la que veía a alguno con ganas de pararse allí les gritaba "¡¡¡aquí no se para ni Diosssss, enga p´riba hossssstia!!!!" Lo mire varias veces para cerciorarme de que no era un legionário jajajaja.

Cuando terminas "el cachondeo" hay un descanso antes de la curva que te brinda otra rampita. Entonces note que las piernas estaban de puta madre, y metí plato medio y fui bajando piñones a la vez que me levantaba sobre mi burricleta. Te juro que no me creía lo que me estaba pasando. La peña subía con mucha dificultad mientras yo me daba caña. No iba a ganar na de ná, pero me apetecía dar todo lo que me quedaba antes de terminar. Al llegar al final de esta rampita alguien me gritó "¡¡¡ Enga que te quedan 500m!!!" Me vine arriba del todo, metí plato ya levantado, y a balancear el manillar. Así  recorrí la distancia que me quedaba hasta meta, "emplatao hasta las trancas", jajajaja.

Es espectacular la cantidad de gente que allí se concentra para vernos llegar. Vale que estén para ver llegar a los que ganan o a los que llegan alrededor de los que ganan, pero ¿tambien a los que llegamos tan tarde?, pues sí ahí están, y allí seguirían mucho más tarde de que yo llegara, animando a toooodo el mundo, haciéndoles sentir francamente bien. QUE GRANDE ES RONDA!!!





Ahistaltio con su medalla jajajaja



Al terminar, tras recibir mi medalla y mi sudadera, deje la bici en manos de los legionarios, a buen recaudo, y fui en busca de la merecida y ganada ración de comida, y bebida. Recuerdo que Juanjo me dijo una tarde que fui a verle a la tienda, que lloraría al llegar, al cruzar la meta, y que "eso es así y punto" Y así me pasó, pero fue en el comedor, ya sentado, con mi comida, mi medalla y mi sudadera de finisher acompañándome, y rodeado de un montón de montones de finisher, todos desconocidos para mi, sí, pero me sentí acompañado. Y fue entonces cuando me abandoné y lloré sin control alguno...







Después de comer fui a que me dieran un masaje, y después trate de localizar a mis amigos Edu, Antonio, Luis, Alvaro. A ver cómo les había ido. Tiene mérito que me esperaran, hace algún tiempo que habían llegado. Llegando a donde estaban, Laura me agarró la bici, como queriéndome ayudar, Nani y Monica me dieron un abrazo y tras ella los chicos. Que momento!!! fue una pasada, ahí estábamos todos juntos de nuevo, enteritos, sin un rasguño y más contentos imposible. Antonio ha reventao su crono, Edu a pesar de apenas entrenar también está muy contento, Luis, que ha sido su primer Ronda, ha hecho un tiempazo y yo...si aun no te he trasmitido lo que he vivido es que soy muy penco escribiendo jajajaja.




Antonio, Luis, Alvaro, Edu y yo, Algecireño




Nos fuimos en busca de la furgoneta y bajamos a nuestra casa para darnos una duchita y cenar. Yo no lo haría con ellos, pero me consta que dieron buena cuenta de las viandas que allí había.

A mi me recogió Javier para cenar con los amigos de Balakook. Santi había reservado mesas en un restaurante y querían que estuviera con ellos. Un placer hacerlo!!!








Al llegar me fundí en un abrazo con tod@s. Con Miguel y Blanca, Chema, Jesús y Maria Jesus, con Santi y Ana, Migue y Miriam. Luego comimos y bebimos como a nadie le importa, nos contamos todo lo contable, y revivimos todo lo revivible; que pasión!!! Tras la cena, Javier, Chema y yo, aprovechando que me tenían que bajar a la estación de Benauján, fuimos a animar a los corredores, que a esa hora, las dos de la madrugada aún andaban correteando por esos montes rondeños.








El domingo por la mañana nos levantamos más o menos temprano para aprovechar el día, y fuimos a ver Ronda de día, sus calles, su tajo, sus escalerillas, y tomamos unas cervecillas antes de bajar a la casa a comer e irnos de vuelta a Granada.




Antonio, Edu y yo (Algecireño)











Los 101 de Ronda no es solo una carrera de MTB, es mucho más que eso, y he tenido la suerte de vivirlo bien vivido, como hay que hacer las cosas que te apasionan, con pasión!!! Diría yo que he hecho una buena faena en Ronda jajajajaja







Hasta pronto amig@!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese Luis, ya eres cientouneros ¡enhorabuena!
el Edu de Sevilla.

Algecireño dijo...

Señor si señor!!!! jajajaja